Etiquetas Profesionales: como escapar a los mandatos sociales y familiares

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Elecciones 2019

Las etiquetas sociales son un tema conocido, pero mucho no se habla de lo que produce en los niños, adolescentes y jóvenes las etiquetas profesionales que los padres, la sociedad  y hasta cada uno mismo se impone

Un prestigioso médico, director de un gran hospital, le da su legado de médico a su hijo, a sus nietos y es capaz de desheredarlos literalmente si no siguen su misma carrera. Un exitoso abogado, fundador de un estudio de renombre espera que a su jubilación sus herederos continúen con el negocio familiar que tanto bienestar trajo a la familia. Es así como las profesiones, y sobre todo las tradicionales,  son tomadas en muchos casos por ciertas generaciones como una herencia familiar. Muchas veces incluso los clientes de un padre pasan a ser los clientes de su hijo cuando este primero se jubila o decide retirarse. Ni hablar de los que ponen a sus hijos el diminutivo Jr. pasando a ser, por ejemplo, el Dr. Carlos Estevez Jr. es decir una mini réplica de su padre que lo trascenderá en la vida, como así  también en el trabajo.

Parece que la humanidad viene cambiando a pasos agigantados en cuanto a tecnología, comunicación y redes sociales, pero todavía es muy rudimentaria en cuanto a las constelaciones familiares y los mandatos que estas generan en los chicos y, sobre todo, en los adolescentes que, inmersos en una sociedad confundida, se confunden aún más cuando deben decidir, a temprana edad, que profesión elegir “para toda la vida”. Porque además, en una sociedad que cambia vertiginosamente, también están los padres que exigen una profesión para toda la vida, algo así como un “casamiento profesional”.

“Muchas veces esas etiquetas condicionan a los adolescentes porque los fuerzan a elegir según el deseo de un otro, y no del propio, llevándolos a una vida laboralmente infeliz en el futuro”  reflexiona Tabak “Es muy importante descubrir quiénes somos; qué nos hace vibrar, qué nos apasiona, y por último, qué formación (académica/ talleres/ cursos/ especializaciones, etc.) es necesaria para potenciar nuestras virtudes y nuestros talentos innatos u ocultos”.

 También agrega  “A mi consultorio llegan chicos y chicas de entre 25 y 35 años con el objetivo de encontrar su verdadera vocación y estudiar lo que realmente les apasiona. Personas que abandonaron lo que estaban estudiando porque se dieron cuenta que no les gustaba lo suficiente y quieren darse la oportunidad de empezar de nuevo, o terminaron una extensa carrera y al tener sus primeras prácticas sienten que “estudiaron algo equivocado” o también casos en los que ya trabajaron varios años desarrollando cierta profesión y ya no sienten gratificación y entusiasmo por la misma. Lo interesante es que a pesar de las ganas de encontrar su talento todos ellos suelen repetir en sus discursos la sensación de “ya estar grandes para empezar de cero”; cuando, en realidad, se trata de un buen periodo para repensar la carrera que tal vez eligieron a los 18 años” comenta Natalia Tabak, Licenciada en Psicología y Coach Ontológica

Es una etapa ideal para replantearse con madurez y cierto grado de experiencia que es lo que realmente nos apasiona y animarse a reinventarse, pero en muchos casos las personas arrastran etiquetas profesionales que vienen de otras generaciones, menos flexibles y más ortodoxas, donde el cambio y los riesgos no están bien vistos.

Para algunos existe un infierno que se denomina monotonía laboral, esa sensación altamente angustiante que significa despertarse cada día para ir de 9 al 18hs. a un lugar en donde sienten que no son valorados o que su trabajo es altamente rutinario, sumado a que se les paga poco y además es absolutamente antagónico a sus deseos laborales. Y dado que el trabajo ocupa casi un tercio de la vida, terminan por llevarse el malestar consigo extendiéndolo a su casa u a otros ámbitos.  A esto le sigue el desconsuelo que significa el fin de semana, esos escasos dos días que no alcanzan para apaliar la angustia y el duelo del día domingo. Y así llega otra vez el lunes, arrancan otra vez la jornada laboral, con un alto nivel de desmotivación y desgano. Comenta Tabak

“El tema de las etiquetas excede al plano profesional y se extiende a varios ámbitos. También queremos ser “excelentes padres”, “excelentes hijos”, “excelentes amigos”, “excelentes esposos”; “excelentes deportistas”; etc. Nos imponemos tantas etiquetas y sentimos tanta presión para estar a la altura de las mismas, que vivimos exigidos y exigiendo.  Se tiene un nivel de expectativa tan grande por alcanzar la perfección en todos los ámbitos de la vida, que trae como consecuencia profundas frustraciones y decepciones propias y ajenas” comenta la licenciada Tabak.

Los  Coach Vocacionales utilizan mucho las llamadas “preguntas desafiantes”. Esas preguntas que suelen sacar a la persona de su zona de confort  y la llevan a ver su realidad desde otra perspectiva: no desde la limitación, sino desde la posibilidad y/o potencialidad.

Algunas de esas preguntas son: ¿A qué te dedicarías si supieras que vas a tener éxito?; ¿Qué harías si tuvieras todo el dinero del mundo y podrías trabajar de aquello que te gusta?;  Qué es lo que te retiene en tu actual puesto de trabajo? ¿Qué perderías si lo dejaras? ¿Y qué ganarías si te atrevieras a abandonarlo? Y por último y tal vez más importante: ¿Qué harías si no tuvieras miedo?

 

Si la persona no decide hacer un cambio, nadie lo va a generar por él. El primer paso es animarse a  tomar una acción para que algo cambie. Uno se descubre en el “haciendo” no en suposiciones de lo que podría ser y hacer” Concluye Natalia Tabak.

 

Estas, entre otras cuestiones, son las que la Lic. Natalia Tabak aborda en sus cursos y terapias vocacionales.

 

Acerca de Natalia Tabak Coach Vocacional

Licenciada en Psicología, Publicidad y Coach Ontológica, Natalia Tabak ha realizado, a lo largo de los años, cursos, especializaciones y talleres que le permitieron formarse como Coach Vocacional, ayudando a cientos de personas en su orientación vocacional, reorientación laboral y guiándolas en la búsqueda y conformación de su “Caja de herramientas”:  Una caja compuesta por estudios, hobbies, pasiones y  experiencias laborales que definen y forman la huella personal de cada individuo y que les permita redescubrirse, utilizar e incrementar sus potencialidades, desarrollar sus talentos y encontrar su verdadera vocación. Para más información  www.coachvocacional.com.ar.

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