Columnas: ¿Cambiemos o más de lo mismo?

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Mucho se habla del gasto público en Pilar y su necesidad de bajarlo, teniendo en cuenta que su contracara son impuestos prácticamente insoportables y nula capacidad de obras públicas. Pues como ello no ha ocurrido, en el último año los tributos municipales han aumentado; tanto su costo como la necesidad de financiar una cantidad de gastos burocráticos, improductivos e innecesarios. Ello tiene ejemplos muy concretos en nuestro municipio; donde existen 15 Secretarías, cuando en 2003 (mi último año de gestión) eran solo 6. Así como éste, existen muchos ejemplos más; pero sólo especificaré algunos para mostrar cómo se hace del empleo y la función pública una “corruptela legal”, cuyo único resultado concreto es el beneficio de burócratas y su consiguiente perjuicio para los contribuyentes.

Dentro del inmenso y desmesurado organigrama municipal, existe la Secretaría “Política”. Dicha Secretaría, obviamente no tiene ninguna función específica; no administra nada. Es un organismo cuya única finalidad consiste en pagar parte del aparato político con fondos públicos. Tiene asignado un presupuesto de $ 23.000.000 anuales, es decir casi dos millones de pesos por mes. Como si eso fuera poco, el Secretario gana $ 90.000 mensuales.
Otro ejemplo es la Dirección de Secretaría Privada, que tiene asignados la friolera de $ 16.000.000 anuales, es decir casi un millón y medio de pesos por mes. Cabe aclarar que este organismo tampoco tiene que gestionar nada; así como no sabemos cuántos empleados tiene, ni cuánto ganan. Vale recordar que durante mi gestión la Secretaría Privada no tenía funcionarios a cargo, sino simplemente dos empleadas municipales de carrera.
Muchas veces esta “corruptela” adopta la forma de duplicación de funciones. Por ejemplo, dentro de la Secretaria General existe la Dirección de Cultura (hasta allí normal), pero ¿agregaron la Dirección de “Patrimonio Cultural”?,… ¡sarasa!. Además, en esa Secretaría funciona la Dirección de Medios y Prensa y, también,.…. ¿la Dirección de “Comunicación” ?,…. ¡más sarasa!. ¿Será tanto el trabajo para concentrar esas actividades en una sola Dirección?.
Agrego otro caso revelador: Se creó la Secretaría de Educación y, como todos sabemos, el sistema educativo es provincial; por lo tanto el Municipio no gestiona la educación distrital. Eso sumado a que también existe, para la coordinación de esta área, el Consejo Escolar. Es decir que se trata, claramente, de la creación de un organismo inútil, que no gestiona escuelas, ni puede mostrar nada que no sean los $ 19.000.000 anuales que se pierden en salarios y gastos improductivos; así como el sueldo de su Secretaria, de $ 90.000 mensuales. Toda esa burocracia cuesta mucho y produce… ¡nada!. Lo único que solventa y gestiona el municipio es la Escuela Municipal, creada durante mi intendencia.
Por último, un detalle no menor y muy gráfico de lo que viene y sigue pasando: El municipio, en el año 2003, tenía aproximadamente 70 funcionarios. Hoy el número asciende a más de 190 y no se nota vocación alguna de revertirlo.
Hay cientos de ejemplos como estos que he mencionado. Y no se trata de “herencia”, sino de la decisión del intendente Ducoté de seguir malgastando dineros públicos. Sólo he intentado con esta nota llamar la atención acerca de la necesidad de recortar gastos improductivos que se traducen en impuestos impagables e inexistente presupuesto para obras, tanto actuales como futuras. La buena administración de los ingresos municipales no es algo teórico o ideológico, sino bien concreto e impostergable.
                                                                    SERGIO BIVORT 
Precandidato a concejal 

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