Belén Espinosa presenta «El Retorno»

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Elecciones 2019

Transformar fotos viejas en obras de arte, interviniéndolas con técnicas variadas y -sobre todo- resignificándolas, es el motor de «El Retorno», la nueva muestra de arte plástico de la artista pilarense Belén Espinosa. La presentación de la galería será este viernes a las 19:00 en el Centro Cultural Federal de Pilar (Pedro Lagrave 281) con entrada libre y gratuita, y contará con el concierto en vivo de la banda de rock psicodélico Die Zappa.

Espinosa es una joven artista pilarense que se formó como docente de Artes Visuales. Trabaja dando clases en distintos espacios, entre ellos los Talleres de Arte de los centros culturales municipales, A su vez, desarrolla su obra personal así como también participa activamente exponiendo y colaborando en distintos proyectos culturales.

Se trata de su tercera muestra individual, la segunda en Pilar, pero asume a su vez su apuesta expositiva más fuerte hasta el momento, por dimensiones de la locación y cantidad de obra a presentar.

«El Retorno” es una muestra que engloba distintas series producidas en los últimos cinco años. Encuentra en los registros fotográficos analógicos un punto de partida para indagar entre la pintura, el collage, el arte textil, los calados y el paste up.

» La fotografía sirve como una manera de capturar un instante del tiempo en nuestras vidas. Un retrato, una foto familiar, un amor o un acontecimiento importante. Las imágenes tomadas quedan impregnadas de esos momentos. Al observarlas nos reencontramos con toda esa información guardada. Los recuerdos», explica Espinosa.

«Cuando observamos imágenes de desconocidos, intentamos entrar en la vida de estos, en su intimidad. Su edad, aspecto, lugar o situación en la que se encontraban, datos que nos ayuden a crear una idea de ese momento en sus vidas y hasta quizás dilucidar quienes eran», explica Espinosa.

En «El Retorno», la multifacética artista se permite intervenir con una amplia variedad de técnicas y procedimientos fotografías antiguas, tanto de familiares propios como de personas extrañas. El trabajo contempla incluso el efecto del paso del tiempo sobre las imágenes, considerando el deterioro natural del material y su manipulación como aportantes de cualidades únicas.

«Algunas imágenes llegan a mí a veces por casualidad, otras las encuentro o ellas me encuentran a mí. Les doy puntadas y costuras firmes como hace uno con los recuerdos que conserva y modifica  lo largo de la vida. Intento introducirme en esa situación, en ese instante, traerlos, presentarlos y junto al espectador reinventarlos», concluye la expositora.