Dieron de alta a la enfermera con coronavirus

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María es una vecina de Pilar de tan sólo 24 años que contrajo coronavirus. Trabajaba en el turno noche de la Clínica Fátima de Pilar. En diálogo con Pilar Hoy Noticias contó su historia.

Ella es empleada de la Clínica Fátima desde hace 3 años y se desempeñaba como enfermera del turno noche. A mediados de marzo comenzó a sentir síntomas, principalmente fiebre. Finalmente le diagnosticaron coronavirus.

«El lunes 16 tenias franco. El martes, miércoles y jueves fui a trabajar ya que como no tenía ni nguna patología de base no quería correr el riesgo que me retara, o me suspendieran. Preferí priorizar mi trabajo. No lo volvería a hacer, no me arriesgaría si supiera que estaba enferma», dijo en diálogo telefónico con Pilar Hoy Noticias mientras estaba internada en la Clínica Sarmiento de San Miguel.
«El jueves 19 de marzo fue el úlitmo día, me desmayé por la fiebre, no era alta pero tenía varios días de fiebre y estaba muy débil porque casi no comia, solo agua. Me desmayé y llamaron al medico de la guardia. Me atendieron en una sala común aunque entraron protegidos y tomaron precauciones», relata.
Desde ese día quedó internada en la clínica y a la mañana del viernes le hicieron el hisopado, una placa, análisis de sangre y al mediodía le dieron el alta sin el resultado.
«Quedé aislada y en cuarentena con mi familia. Me dieron el alta diciendo que no tenía nada, quer era todo viral pero dadas las circunstancia lo tenian que resolver epideiologicamente», agrega. Pero el viernes a la madrugada la temperatura seguía aumentando, el paracetamol no le hacía efecto, tenía vómitos y desmayos.
«Así es que el sábado a la madrugada me llevan a la clínica, me esperaron con barbijo y guantes, me llevaron directo a aislamiento, me atendieron con camisolin, cofia, antiparras», recuerda «la clínica no queria internarme, la médica de guardia se negó a que me enviaran a casa y me dejaron internada. Solo me hicieron un analisis de sangre y me dieron antitérmicos», amplía.
«Yo seguía sin comer y me dijeron que en el Austral me iban a hacer un test rápido. El test rápido dio negativo. Pero luego supe que era un test de influenza. La infectóloga de la clínica Sarmiento me lo dijo, que no era de Coronavirus», relata María.
«No me quisieron dar la información exacta, me negaron la informacion siendo una compañera de trabajo. El personal se relajó, se quedó más tranquilo y yo estaba enferma», contó minuciosamente.
Fue luego cuando el Malbrán envió los resultados y dieron positivo. Fue en ese momento que el SAME la trasladó a su casa. Allí convive con su mamá de 54 años y una hermana de 19 a las que no le hicieron el hisopado.
«Yo el lunes continuaba con fiebre, el paracetamol me bajaba a 37.6 / 37.7 y me subía a 39. Seguia sin comer y lo poco que comía vomitaba. Fue ahí cuando me llamó una doctora de la Municipalidad que era la única que me controlaba y hacía el seguimiento de mi caso», cuenta a Pilar Hoy Noticias.
«Yo no podía ni hablar, estaba con tos, ya no tenía fuerzas para hablar. Fue ahi que le conté todo a esta doctora. El martes me sentía agitada, la fiebre cada vez era más alta y seguía con vómitos, ya no toleraba ni el agua, no toleraba nada. Me llamó la doctora nuevamente y le dije que estaba empeorando y que me agitaba. Ella me dijo que no le gustaba porque los síntomas tendrían que haber desaparecido y fue ahi que el martes 24 viene nuevamente el SAME y me lleva al Hospital Sanguinetti», relató María.
La enfermera María, del barrio La Lomita, quedó internada en una sala especial donde según relata «todos estaban preparados esperando con el equipamiento correspondiente. Allí la doctora pidió oxigeno urgente y pidió tomografía porque la placa ya tenía una mancha en el pulmón, con una neumonía. Y en la tomografía sale una neumonía bilateral, es decir, en los 2 pulmones», amplía María.
«Mis compañeras sacaron foto de la placa y se la mostraron a las autoridades municipales y yo ya tenía la mancha en el pulmón».
Tal es así que el miércoles para la medianoche, por la obra social la trasladan a la Clínica Sarmiento de San Miguel donde estuvo internada hasta hace unas horas.
«Trabaje 3 años en la clínica, siempre con todo el respeto hacia los directivos, pero ellos jugaron con mi salud, pusieron en riesgo mi vida, dándome diagnóstico confuso, erróneo. Nadie se contactó conmigo. Jugaron con mi vida, me pude haber muerto en la pieza de mi casa, en aislamiento, sola. Se quisieron sacar de encima este problema mandándome a mi casa, y entiendo, pero yo no sabía que estaba enferma», finalizó.
María también denunció que previamente a su caso positivo, en la clínica no contaban con los insumos necesarios para estar a salvo.