Academia Identidad Argentina devela los Secretos de la Escritura Creativa

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Identidad Argentina continúa con su Ciclo de Innovación y Conocimiento con certificado gratis inscribiéndose en las redes sociales de Identidad Argentina. Se trata de jornadas de 25 Minutos todos los Jueves a las 18 hs. donde se desarrollan diversos temas para aprender a innovar desde el pensamiento, para gestionar distinto y alcanzar resultados diferentes. Se trata de un espacio diseñado y organizado por Identidad Argentina junto a la Cámara Argentina para la Formación Profesional y Capacitación Laboral apoyando la construcción colectiva en pos del desarrollo económico, social y cultural del País.

Este jueves 22 es el momento de hablar de los Secretos de la escritura creativa, una charla a cargo de Gabriel Graves, quien es bibliotecario, profesor de Lengua y Literatura, Lic. en Crítica de artes y egresado del curso de dramaturgia de la EMAD. Además, escribe críticas de espectáculos para el Diario La Nación.

Asimismo es Profesor experto del Curso “Secretos de la Escritura Creativa” en Academia Identidad Argentina.

Sus obras, presentadas en distintos teatros, fueron representadas por Portaluppi, Villanueva Cosse, Alejandro Fiore, Manuel Vicente, Maravilla Martínez. Como escritor, ha ganado diversos premios nacionales e internacionales (Fondo Nacional de las Artes, Gontzal Díez, entre otros). Actualmente, desde la Biblioteca Nacional de Maestros, brinda talleres de capacitación en lectura, escritura y organización bibliotecaria por todo el país.

Para los que se preguntan ¿por qué secretos y por qué escritura creativa?, Graves asegura que «cuando uno toma un acercamiento analítico al proceso de escritura, empieza a descubrir ciertos engranajes que hasta hace poco estaban escondidos. El secreto es, por definición, algo separado al conocimiento de los demás. Pero, en la escritura, esos secretos se encuentran a la vista de todos, es más la falta de visión propia que el ocultamiento lo que nos dificulta entenderlos».

Y realiza una analogía para entenderlo mejor: «Nadie pensaría que las escalas musicales son un secreto para el que quiera estudiar música, pero cuando afirmamos que algo similar existe a la hora de escribir un texto literario nos llama la atención. Quitar el velo a los procedimientos, ponerlos en primer plano para poder aprovecharlos es algo que proponemos desde aquí. A diferencia de lo que uno pueda pensar, conocer estos engranajes de la escritura nos permite ser enormemente creativos con ellos. Cuando uno establece las reglas de un juego, puede provocar infinitar variables dentro del mismo. Se produce, así, esta paradoja que siguiendo unos lineamientos más o menos fijos podemos ser extraordinariamente libres en lo que escribimos».

Más de una vez nos preguntamos ¿de dónde sacar ideas? ¿Uno nace o se aprende a ser creativo?

Y Gabriel Graves indica que «a veces uno se condena a pensar que las ideas vienen de un lugar inaccesible para nosotros, que hay otras personas más dotadas para imaginar que uno mismo y demás. Esto, por supuesto, no es así pero funciona como profecía autocumplida: si creo que no soy creativo, no produciré cosas creativas. La propuesta es, entonces, armar unas reglas para la creatividad, determinar espacios y tiempos para “ser creativos”, zambullirnos, de vuelta, en la paradoja de armar unas reglas fijas para crear algo libre. Las ideas están al alcance de todos y casi nunca surgen de la nada. Existen formas bastante claras y objetivas para acceder allí. Tenemos un estilo propio, una forma y una temática que parece venir ya dada, crear las condiciones para poder expresar todo esto es el desafío».

Durante la charla y se profundiza mucho  más en el curso, se hablará de las principales herramientas para lograr una escritura creativa.

Gabriel Graves explica que «a menudo nos sentimos juzgados por qué van a pensar los demás de lo que escribimos. Al comienzo, es una tarea solitaria y uno puede pensar que es un poco ridícula, después de todo, ya se han escrito grandes obras y las han llevado a cabo grandes autores. La creatividad es la fuerza que nos permite poner todo eso de lado, suspender el juicio crítico y empezar a fluir en lo escrito. Invitamos a escribir como si nadie nos viese porque, de hecho, nadie lo está. Una vez que hay algo, sí, debemos empezar con la implementación de las herramientas concretas que transforman esas palabras en literatura, lo que se piensa comúnmente como una técnica. Debemos empezar a preguntarnos sobre lo escrito, ¿qué sobra? ¿Qué se puede quitar? ¿Hay imágenes sensoriales que anclen al lector? ¿Qué se está contando aquí? ¿Hay algo oculto en este relato? Estas y otras preguntas permiten dar densidad a lo que escribimos, dotarlo de un interés misterioso que se traspasa al lector. Ahora sí, nuestra obra ya tiene un lector -el primero somos, claro, nosotros mismos- que empieza a modelar la obra según las expectativas que la misma nos va creando. En el curso se brindarán devoluciones a los trabajos que aspiran, también, a perfeccionar la mirada a la hora de leer nuestros escritos y los de los demás».

Respecto de los cambios que se dieron en la escritura con la aparición de las nuevas tecnologías y las redes sociales, Graves asegura que «vivimos en los tiempos más lectores de la historia, los mensajes instantáneos atraviesan las clases sociales y las procedencias. En eso, la tecnología siempre ha apoyado al desarrollo de la escritura. Hoy se da por sentado el acceso a la palabra escrita, un bien que antes era escaso. Pero esta democratización de la escritura conlleva también algunos miedos que no son nuevos. Sócrates, según Platón, estaba en contra de la técnica de la escritura y en Fuenteovejuna de Lope de Vega se pueden ver los temores que tienen algunos personajes por el advenimiento de la imprenta. Nuestros miedos por la ruptura de escala que trae la virtualidad son, entonces, también miedos viejos. Hoy podemos romper barreras espaciales y temporales a partir de la virtualidad, podemos escribir con otros, tenemos a disposición enciclopedias y diccionarios que nos nutren con unos pocos clics, tenemos todas las herramientas necesarias para armar textos desde cualquier lugar. Podemos acceder virtualmente al conocimiento, ya la geografía no es una limitación para eso».

Sin embargo, el experto agrega que «esto trae nuevas expresiones, nuevas problemáticas y nuevas oportunidades pero, también, puede traer complicaciones. Y, sin embargo, hay una sensación de pérdida, de que los tiempos pasados eran mejores, una nostalgia por algo que ya no ha de volver. El riesgo mayor que yo veo es cómo la tecnología a veces puede atrofiar nuestra capacidad de imaginar. Todos portamos un aparato que nos ofrece un escape a la fantasía, pero esa fantasía armada por los intereses ajenos termina por incapacitarnos a la hora de querer imaginar por la nuestra. Lo mismo con la soledad, hoy ya no es una experiencia en la que uno pueda indagar tan fácilmente. La red social da esa sensación, falsa, verdadera o como sea, de estar siempre conectados con otros. Permitirse indagar en uno mismo es importante para cualquier creación artística. Hay que animarse a experimentar incluso con la frustración y, quizás, más que nada con la frustración si uno quiere descubrir, desde la escritura, qué es lo que quiere decir. Si uno plantea estos recorridos como carrera, debe asumir que esa carrera es contra uno mismo, nuestra búsqueda es la de escribir mejor de lo que veníamos escribiendo hasta ahora, sumar herramientas, lecturas, valor para experimentar«.

El Curso Secretos de la Escritura Creativa

En Academia Identidad Argentina se brinda el Curso Secretos de la Escritura Creativa que cuenta con Certificado de  la Cámara Argentina para la Formación Profesional y Capacitación Laboral y se ofrece de manera totalmente online.

El curso persigue el objetivo general de que el cursante pueda reconocer sus dificultades y generar mejoras en sus prácticas de escritura.

De esta manera se buscará conocer los principios de la Poética aristotélica y sus usos; identificar los problemas propios a la hora de generar escritos; fomentar el hábito de una lectura analítica. Invita a convertirse en un experto en la creación de textos para distintas aplicaciones.

El curso de dos meses de duración y con encuentros sincrónicos está dirigido a personas que quieren mejorar su escritura, conocer los principios de la Poética Aristotélica y sus usos, identificar los problemas propios a la hora de generar escritos, fomentar el hábito de una lectura analítica.

Más información en: https://aia.identidadargentina.com.ar/

Según el  profesor, «el curso está dirigido a cualquier persona que quiera mejorar su escritura. Nos centraremos en aspectos técnicos, utilizaremos ejercicios y referencias de escritores prestigiosos para buscar, desde allí, una voz propia que se materializará en la forma cuento».

Respecto al ámbito de aplicación de lo aprendido, desde Academia Identidad Argentina aseguran que «la escritura atraviesa nuestras vidas, desde la redacción de un mensaje de Whatsapp hasta la alta literatura, la palabra tiene hoy una majestad que nos exige reflexionar sobre el acto de escribir. Si bien nos centraremos en un género, el cuento -que por su forma es ideal para practicar estos “secretos”-, lo que veremos se aplica a cualquier proceso de escritura».

En el curso que dicta en Academia Identidad Argentina, se destina un espacio a Aristóteles, y nos preguntamos ¿por qué Aristóteles es el poseedor de todas las respuestas?

«Un poco en juego, sugerimos tomar el precepto de Horacio Quiroga según el cual hay que creer en un maestro “como en Dios mismo”. Aristóteles propuso en la Poética un acercamiento al arte extraordinariamente original al buscar la forma en la que la tragedia existe, su origen, las partes que la conforman, lo que debe tener para estar bien armada. De alguna forma, estableció reglas del arte que resisten el paso del tiempo, que nos organizan para enfrentarnos a la angustia de crear algo a partir de la nada. Si seguimos sus reglas, Aristóteles nos dice cómo se puede llevar a cabo una obra de principio a fin. Esto no implica que sea genial, pero sí que será sólida. La búsqueda de esa solidez en la construcción es lo que anhelamos cuando vemos que nuestras fuerzas decaen, cuando no entendemos hacia dónde va lo que estamos escribiendo o cómo sigue la historia. En eso, Aristóteles nos da las muy deseadas respuestas capaces de organizar el material», amplía Gabriel Grave.