
El pasado 22 de noviembre de 2018, el Concejo Deliberante aprobó la modificación de la ordenanza 381/2018, la cual regula la instalación y habilitación de establecimientos de venta minorista o mayorista que realizan venta minorista. La nueva ordenanza lleva la distancia mínima de radicación entre un establecimiento y otro a 300 (TRESCIENTOS) metros. Ante la preocupación de comerciantes y vecinos, la Sociedad de Comerciantes, Industriales, Propietarios y Afines, SCIPA, ha impulsado una solicitada con juntada de firmas que ha presentado ante las autoridades municipales.
Es de gran preocupación para la Cámara de Comercio los perjuicios que ocasionaría la aplicación de la ordenanza. Por tal motivo, se inició el Expediente Nº2838 dirigido al Intendente Nicolás Ducoté y una nota al presidente de Concejo Deliberante. Gustavo Trindade adjuntando las firmas y el siguiente texto donde se expresan los fundamentos del reclamo y la solicitud de SCIPA de que la distancia mínima entre un local y otro, sea de 700 metros lineales.
«Constituye un grave perjuicio económico a los Comerciantes Pilarenses el hecho de permitirse, a través de la ordenanza 381/2018, la instalación de establecimientos de entre 900 y 1799m2 de venta minorista o mayorista que realicen venta minorista de los artículos de alimentos varios, bazar, limpieza, verduras carnes, golosinas, entre otros.
Es significativo el impacto económico, más aún en medio de la gran crisis que ya se está atravesando en la Argentina. La mentada ordenanza no hace más que potenciar el cierre de comercios, generando desigualdad de condiciones entre los pequeños y/o medianos comerciantes de Pilar, ya instalados en cascos urbanos, respecto de los potenciales establecimientos mencionados en el párrafo anterior, que se instalen en Pilar.
Nótese que dichos supermercados y/o autoservicios abarcan en sus góndolas los distintos rubros y productos, como ser: verdulería, golosinas, juguetería, carnicería, lácteos, panificados, artículos de almacén, bazar, limpieza, perfumería, pastas, etc. Es decir, con esta Ordenanza se está permitiendo la concentración y monopolio de venta minorista de los rubros descriptos en perjuicio del pequeño y mediano Comerciante Pilarense, que ya viene soportando la presión de las grandes cadenas de hipermercados instalados en el Partido de Pilar.
Es evidente, que la Ordenanza tiene por fin concentrar en unos pocos la comercialización de los productos y mercaderías descriptas, ocasionando paulatinamente el CIERRE de los pequeños y medianos comerciantes que, con tanto esfuerzo, y ante la grave crisis económica que atraviesa el País, mantienen la “cortina abierta”. –
Dadas estas preocupaciones, SCIPA considera que la Ordenanza tiene por fin concentrar en unos pocos la comercialización de los productos y mercaderías descriptas ocasionando paulatinamente el CIERRE de los pequeños y medianos comerciantes.
La Sociedad de Comerciantes aclara que no pide una política que favorezca solo a cierto sector como, en este caso, modificar las ordenanzas según conveniencias económicas.
Un perjuicio adicional es que este tipo de locales instalados en zonas urbanas generaría un aumento exponencial de circulación de vehículos, ocasionando más caos de tránsito.





